Verde oliva + crudo + azul. Y ya.
Una paleta de tres colores para simplificar las combinaciones. El verde pone el carácter; el crudo da luz y el vaquero hace de puente.

Piensa en proporciones
No hace falta repartir los tres colores por igual. Puedes dejar que uno domine, que otro acompañe y que el tercero aparezca en una pieza pequeña. Cambiar la proporción transforma el conjunto sin comprar nada nuevo.
Prueba con tu propio armario
Coloca las prendas juntas y míralas con luz de día. Los tonos que parecen iguales bajo una lámpara pueden separarse bastante al salir a la calle. Una foto puede servirte para comparar dos versiones.
La textura también combina
Un algodón liso, un denim con estructura y una sobrecamisa más rugosa añaden contraste aunque la paleta sea tranquila. El color no tiene que hacer todo el trabajo.
Una idea, no una norma
Esta combinación es un punto de partida. Si te resulta más tuyo cambiar el azul por gris o el crudo por blanco, hazlo. La utilidad de una paleta es facilitarte la decisión, no limitarla.
El hilo · 3 apuntes del equipo
La base
Empieza con dos prendas que ya tengas: vaquero azul y camiseta cruda. Añade una sobrecamisa verde oliva.
El contraste
Si todo te parece demasiado apagado, prueba un crudo más claro cerca del rostro. No necesitas incorporar otro color.
El remate
El cuero marrón o el negro funcionan como remate. Elige el que se repita en tu calzado o cinturón.