Un armario con menos colores puede tener más combinaciones.
Elige dos bases, suma un color que te guste y empieza por combinar lo que ya está en tus perchas.
«Dos colores de base. Un acento. Muchas formas de repetir.»Notas de Armario · Ideas para vestir
Reconoce tus repeticiones
Mira qué colores eliges una y otra vez. Esa repetición puede convertirse en una base útil, aunque no coincida con ninguna lista de básicos.
Cuenta combinaciones, no prendas
Una pieza que funciona con varias de las que ya tienes puede resultar más fácil de usar que otra que te obliga a completar un conjunto nuevo.
Deja sitio al gusto
Una paleta pequeña es una herramienta para decidir con menos esfuerzo. Puedes romperla cuando quieras: el objetivo es que el armario se parezca a ti.
Prueba sin comprar
Coloca varias prendas sobre una superficie clara y cambia una sola cada vez. Fotografiar el resultado ayuda a comparar alternativas con distancia.
El hilo · 3 apuntes del equipo
Dos bases
Piensa en tonos que se repitan en tus pantalones, zapatos o chaquetas: por ejemplo azul marino y crudo.
Un acento
Añade un color que disfrutes. Puede ocupar una prenda entera o aparecer solo en un pañuelo.
Una prueba
Monta tres conjuntos distintos antes de comprar otra prenda. Comprueba si encaja con más de uno.