El lino se arruga. Déjalo vivir.
Su textura no necesita parecer recién planchada todo el día. Unos cuidados sencillos ayudan a conservar la prenda sin pelearte con su carácter.

Una arruga no es una mancha
Las arrugas aparecen con el movimiento y forman parte del aspecto del lino. No significan por sí mismas que la prenda esté sucia ni obligan a lavarla después de cada uso.
Evita recetas universales
No todas las camisas de lino son iguales. Una mezcla con viscosa, un tinte intenso o una entretela pueden cambiar los cuidados. Revisa siempre la etiqueta antes de aplicar un consejo general.
Seca con atención
El exceso de calor puede afectar a algunas prendas. Utiliza el método permitido por el fabricante y da forma con cuidado, sin retorcer ni estirar de manera brusca.
Guárdalo sin comprimir
Deja espacio para que la prenda no quede aplastada entre muchas otras. Doblarla o colgarla depende de su construcción y del espacio disponible: elige lo que mantenga mejor su forma.
El hilo · 3 apuntes del equipo
Mira la etiqueta
La composición y los acabados mandan. Sigue el lavado y el secado indicados por el fabricante.
Dale forma
Después de lavar, alisa suavemente las costuras y la tapeta antes de secar, si las instrucciones permiten ese secado.
Decide cuánto planchar
Un acabado más relajado puede funcionar para el día a día. Si planchas, respeta la temperatura de la etiqueta.